Fabricacion del Sombrero de Fieltro II

Martes, 19 Agosto   

Para la fabricación del fieltro, se emplea generalmente, pelo de conejo doméstico o salvaje, de liebre y de castor, convenientemente seleccionado y mezclado en una máquina soplosa. El pelo así mezclado, unido a veces con otras fibras, se pesa para formar unidades; después pasa a una máquina de apelmazar, que aspira el pelo y, a través de un juego de tambores y aspas dotados de un movimiento giratorio vertiginoso, lo proyecta sobre un cono metálico con perforaciones muy finas, provisto de un aspirador, capaz de mantener el pelo sólidamente unido al mismo cono. Distribuido de una forma uniforme sobre el cono giratorio, se lanza contra el pelo un chorro de agua caliente para peinarlo; la lámina así obtenida, llamada Bastido, se introduce posteriormente en las máquinas de abatanar y alisar, operaciones que dan al fieltro una primera consistencia.

A esta etapa de la elaboración sigue, por lo general, el teñido del sombrero, mediante su ebullición en un baño de colorante con mecanismos apropiados para que el color penetre profundamente en el fieltro. Otra materia que se suele emplear para la fabricación del sombrero de fieltro es la lana. Este material es más fácil de trabajar que el pelo. Las operaciones para la fabricación del fieltro a partir de la lana son casi análogas a las que se efectúan con el pelo, pero es distinto el tratamiento de la materia prima, ya que ha de pasar antes por un lavado, desengrasado y cardado.